miércoles, 18 de noviembre de 2009

Todo por unas monedas...

Buenas mañanas de miércoles... aunque esto solo es un cliché de bienvenida, porque de "buenas" en realidad hay poco y la verdad, ando todavia un poco hmmm... ¿como decirlo?, no me gustaría usar esa palabra, pero la usaré; todavía un poco emputado y encabronado. Así, directo, sin otros adjetivos.

Contaré mi historia. Previo a esto, un antecedente. Curiosamente, en las últimas 2 o 3 semanas, algo extraño esta sucediendo que unas 3 o 4 personas me han buscado para pedirme dinero "prestado". Ok, no hay problema, son personas de confianza, y la verdad, yo lo hago porque siempre he sido gentil, noble, y siempre me preocupan los demás, y bueno, además, mas que personas son amigos y gente de mi aprecio. Además, puedo hacerlo, pues tengo el hábito del ahorro, y siendo cantidades pequeñas de dinero, no me afecta mucho que digamos. Nótese previamente que puse entre comillas el concepto de "prestado" porque mucha gente entiende esa palabra con diferentes significados.

Siguiendo con el antecedente, he de comentar que no me molesta que la gente me pida ayuda, pues mi filosofía siempre ha sido de servicio, ayudar, y apoyar a mis pocos amigos cuando se les ofrezca algo. El asunto es que "al nopal solo lo van a ver cuando tiene tunas" y curiosamente estas personas, jamás me hablan para nada, ni nada de nada, pero ok, así son ellos y debe respetarse, al fin y al cabo, el que siempre se ha considerado raro soy yo. Puntualizar que es regla social que "para poder pedir, primero tienes que dar" y eso es lo que yo hago, doy sin esperar nada a cambio. La otra regla en esto es "en la forma de dar, esta la forma de recibir".

Pues tremendo relajo que hubo anoche, porque una de estas personas me buscó, me pidió dinero, y yo esta vez dije que NO y vaya reacción la que se presentaría. He de señalar que es muy rara vez que yo diga que NO a algo, pero esta vez no se podía.

Lo que siguió fue lo que me hizo enfurecer, pues por el solo hecho de decir NO comenzó la ola de insultos, ofensas, desprecios, y yo creo que hasta maldiciones. He de decir que a esta persona, previamente la había apoyado pues me dijo que tenía una emergencia y fueron solo $50 lo que le di en un recarga de teléfono. Las gracias, nunca llegaron. Pero eso sí, al decir NO, el reclamo llegó en limousina de perro callejero, gritando y despreciando y refunfuñando a diestra y siniestra.

Yo terminé todo consternado por una actitud así. Me enojé bastante y por mi cabeza pasaron varias cosas. Yo entrego todo, hago lo que puedo, y cuando digo que no por algo, me responden así. Yo doy las cosas sin pedir nada a cambio. Ellos piden, y si dice uno que NO, avientan pedradas sin medir consecuencias. ¿PERO QUE CHINGADA MADRE LE PASA A LA GENTE?. Bien dicen que unos son "limosneros con garrote", pero ¿y a esta conducta como se le nombra?.

Por ahí mucha gente me ha dicho que soy demasiado bueno y noble, y esas virtudes se convierten en debilidad frente al mundo actual. Por ahí también me han dicho que debo ser mas egoísta, convertirme ocasionalmente en un valemadres para los problemas ajenos, y solo centrarme en mí. ¿PERO QUE TIPO DE PENSAMIENTO TAN IRRACIONAL ES ESE CARAY?. ¿OSEA QUE SOY UN PENDEJO POR ESTAR AYUDANDO DE BUENA FE Y LOS DEMAS SON UNOS CHINGONES POR RESTREGARSE SU COMPORTAMIENTO EN MI DÉBIL INTEGRIDAD?. No, no, y no. Así no funciona esto. Sin embargo, así fue educada esa gente, y no me corresponde meter mi nariz en esos ambientes. La gente debe reaccionar y darse cuenta de su error con esa actitud y punto. Cuando eso suceda, entonces la sociedad mejorará.

Dicen que a la gente NO se le educa enseñándole a hacer las cosas, sino poniéndole el ejemplo de como hacerlas. Quizá el ejemplo que yo traigo es incorrecto, pero no lo considero así. Sin embargo, yo soy el único responsable de todo esto, pues como me han dicho, mi bondad en estos tiempos es sinónimo de debilidad... o al menos, eso parece.

En fin, mi furia se ha diluido gracias a que siempre que me pongo así, me pongo a escuchar música para tranquilizarme. Aquí las dos rolas que me tranquilizaron anoche. Al menos, a mí, escuchar esta música me tranquiliza bastante. La primera fue para encontrar calma, y la segunda, para disparar esa calma una vez encontrada la tranquilidad, y de hecho, fueron las primeras 2 canciones que escuché hoy al llegar a la oficina.





Saludos y hasta el próximo.